Incontinencia urinaria

Contra la pérdida involuntaria de orina

Incontinencia de esfuerzo

La incontinencia urinaria por esfuerzo es la causa más común de pérdida de orina. Ocurre cuando se pierde orina durante actividades como caminar, hacer ejercicios aeróbicos o incluso estornudar y toser. La mayor presión abdominal asociada con estos eventos hace que la orina se escape. Los músculos del piso de la pelvis, que dan soporte a la vejiga y a la uretra, pueden estar debilitados, y de esta manera impiden que los músculos del esfínter funcionen correctamente.

Esto también puede ocurrir si los músculos del esfínter en sí están debilitados o dañados a causa de traumatismos quirúrgicos o de partos previos. Las mujeres en la menopausia también pueden sufrir de pequeñas cantidades de pérdida de orina como resultado de los menores niveles de estrógeno.

Incontinencia de urgencia

También conocida como "vejiga hiperactiva", la incontinencia por necesidad urgente de orinar es otra forma de pérdida de orina. Puede ocurrir cuando una persona tiene una urgencia incontrolable por orinar pero no puede llegar al baño a tiempo y como consecuencia sufre la pérdida de orina. En otras oportunidades, el evento puede estar causado por agua que corre o por las bajas temperaturas. Algunas personas no reciben advertencia y experimentan las pérdidas de orina simplemente al cambiar la posición del cuerpo (por ejemplo al levantarse de la cama).

El objetivo de cualquier tratamiento para la incontinencia es mejorar la calidad de vida del paciente. En la mayoría de los casos es posible lograr grandes mejoras e incluso la curación de los síntomas.